Cómo se hace un mapa en madera: el proceso de corte y grabado láser
Publicado el por RCKT LAB
Del archivo vectorial a la pieza colgada: las cinco etapas y dónde se pierde el tiempo de verdad.
Todo empieza en el vector, no en el láser
La parte lenta no es cortar, es preparar. Los límites regionales y comunales vienen de datos oficiales, pero hay que limpiarlos: simplificar nodos, cerrar contornos abiertos y decidir qué se corta y qué se graba. Un archivo mal preparado no se nota en pantalla y arruina la plancha.
Corte: donde se juega el calce
El láser recorta el perímetro y separa las 16 regiones. Acá está el detalle fino: el haz tiene espesor, así que cada corte se come unas décimas de milímetro. Si no lo compensas, las regiones bailan; si te pasas, no entran.
Grabado: segunda pasada, menos potencia
La misma máquina vuelve a recorrer la pieza a potencia baja para marcar cordillera, ríos, capitales y nombres en bajorrelieve. Es lo que hace que el mapa se sienta con la mano y no solo se vea.
Limpieza y sellado
El corte deja hollín en los bordes. Se limpia pieza por pieza y se aplica sellador, que además define el tono final: natural, nogal o negro.
Montaje y control
Se pega el soporte trasero y se arma el mapa completo una última vez para revisar el calce antes de embalar. La pieza que no arma perfecto no sale del taller.
Cuánto demora
Un mapa regional de 30x30 toma alrededor de una hora entre corte, grabado y terminación. El gigante de 1,5 m se acerca a la jornada completa, y por eso su plazo de despacho es más largo.
Qué vendemos en RCKT LAB
Hacemos mapas de Chile en madera cortados y grabados con láser, y mapas ploteados en vinilo. En formatos de 30x30 cm (las 16 regiones), 35 cm y 1,5 metros, con envío a todo Chile.